Deporte: incluso los años cincuenta sedentarios pueden obtener importantes beneficios

Incluso a los 50 años, practicar deporte ofrece una protección sólida contra el riesgo de insuficiencia cardíaca debido al envejecimiento sedentario.

Entrar en el deporte siempre es bueno, no importa la edad que tengas. Un nuevo estudio ha demostrado que dos años de ejercicio han mejorado significativamente la salud de las personas que habían sido sedentarias durante los últimos cincuenta años.

Dos años de ejercicio

61 personas de 45 a 64 años participaron en el estudio. Todos eran sedentarios y saludables cuando comenzaron a practicar deportes. Durante la selección de los candidatos, los médicos se aseguraron de que ninguno sufriera hipertensión, apnea del sueño, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, tabaquismo, enfermedad coronaria o cardiopatía. Cualquiera que ya estuviera haciendo más de 30 minutos de ejercicio físico tres veces por semana también fue excluido del experimento.

La frecuencia, la duración y la intensidad del entrenamiento de las personas de prueba han aumentado con el tiempo, y cada una se beneficia de un horario deportivo personalizado. Resultados: Dos años de ejercicio mejoraron el consumo máximo de oxígeno y disminuyeron la rigidez de los 53 participantes que completaron el experimento.

Ejercicios de intensidad alta y moderada.

Por lo tanto, el entrenamiento físico regular puede proporcionar una fuerte protección contra el riesgo de insuficiencia cardíaca debido al envejecimiento sedentario. Por otro lado, tener una mala condición física en la mediana edad se asocia con una mayor rigidez cardíaca y aumenta el riesgo futuro de insuficiencia cardíaca.

Para revertir los efectos del envejecimiento sedentario en el corazón, el programa de acondicionamiento físico debe incluir ejercicios de alta intensidad e intensidad moderada.

Otra lección del estudio es que el entrenamiento físico, realizado a un nivel muy alto durante toda la vida, también puede compensar los efectos adversos del envejecimiento y la inactividad.

De hecho, el deporte es beneficioso para todas las edades de la vida. Un estudio reciente, por ejemplo, demuestra cómo el ejercicio puede retrasar la progresión de la enfermedad de Parkinson, que generalmente aparece alrededor de los 60 años en adelante. El deporte también es beneficioso durante el embarazo y la adolescencia, ya que mejora la salud de las mujeres embarazadas y fortalece los huesos de los jóvenes.

Desde el 1 de marzo de 2017, un decreto permite a los médicos prescribir actividad física adaptada (APA) para pacientes con enfermedad a largo plazo (ALD).